Julián Álvarez ha sido uno de los nombres propios del mercado de fichajes. El Real Madrid lanzó una oferta de 150M€, anunciando el rechazo por parte del Atlético de Madrid, y provocó una carambola histórica.
El FC Barcelona se disponía a pagar 100-120M€ por el delantero argentino, lanzando varias tentativas al Metropolitano, y esa misma oferta del Real Madrid marcó un precio totalmente prohibitivo para Laporta, Deco y compañía. A su vez, en un verano tormentoso, provocó un cisma en el propio Atlético de Madrid. Jaque mate histórico.
Su máxima estrella, el «19», confesaba que quería cambiar de aires y señalaba al Barça como su gran sueño eso provocó la ira de los rojiblancos que lo pagaron contra el futbolista a las primeras de cambio al ser anunciado por megafonía antes de medirse al Villarreal.
Es decir, ni vendido al Barça ni en paz en el Atlético. Un movimiento brillante que desestabiliza a los dos grandes rivales en la lucha por los títulos.
Así reaccionó la afición rojiblanca



