El Real Madrid sacó adelante un partido que se le complicó de sobremanera. Hubo dos versiones, otra vez, tal y como pasó contra el Rayo Vallecano. En un gran primer tiempo se puso 0-2 y pudo irse 0-5. Al volver del descanso, el Elche le empató poniéndose 2-2 y obligando a los blancos a ir con todo. Mou sacó a cinco delanteros en liza y Carlos Espí – como ya hizo en Cornellà – marcó el 2-3 en una gran jugada que nació en Bellingham y que le sirvió Mbappé para sacar los tres puntos.
José Mourinho introdujo cinco cambios, visto lo visto, en su once titular. El calendario se comprime antes del parón y con el derbi madrileño a la vuelta de la esquina, Jude Bellingham fue uno de los que descansó. También recuperó a Tchouaméni para la causa, juntándole con Valverde y Güler, mientras que Diomande aparecía de nuevo como titular en el Martínez Valero. El Barça le metió cinco goles a los ilicitanos y el recuerdo (doloroso) del pasado curso estaba ahí. Al Real Madrid no se le permitía tropezar en Elche.
El partido empezó con una gran polémica y nació por un gesto bonito. Un homenaje a Ceuta – ante la crueldad que está sufriendo por la invasión de Marruecos – se convirtió en un feo detalle de Mbappé, Vinicius y Konaté. Dicho esto, tras los prolegómenos, se activó el reloj y el Real Madrid empezó queriendo implantar su ley y sin dejarse sorprender. No hubo acercamientos ilicitanos, sí de los blancos, y el primero que golpeó fue el equipo de José Mourinho.
Los madridistas pusieron el 0-1 con un disparo de falta de Arda Güler y el 0-2 en una asistencia prodigiosa de Diomande a Mbappé. En el 34′ parecía todo visto para sentencia. Pudo ser peor para los locales si Mbappé llega a arrancar unos milímetros antes su carrera en el gol que le anuló Gil Manzano (de manera correcta) y que hubiese sido el 0-3. La distancia fue de dos goles para ir al descanso, pero la sensación era de partido de 0-4 o 0-5 fácilmente.
En el segundo tiempo hubo otra tónica. Era el Elche el que proponía fútbol en el verde y el que tenía las ocasiones y también la pelota. Mou lo detectó y lo buscó frenar sacando a Bellingham y Brahim por Vinicius y Arda. El cambio del brasileño, en esta ocasión, parecía más que justificado ya que Diomande estaba cuajando un buen partido y Vini volvía a mostrarse «invisible», sin mordiente y sin velocidad. No fue suficiente ya que en el 71′ llegaría el gol del Elche.
Tanto va el cántaro a la fuente… Los franjiverdes encontraron el gol en una gran acción de Cepeda que remató Osorio y les puso con el 1-2 de cara al tramo final del encuentro. Lo peor estaba por llegar. A falta de diez minutos llegó otro gol, y otra vez fue del Elche. Lo metió Fer Niño y castigó a los madridistas en un segundo tiempo paupérrimo en el que no comparecieron.
Cuando todo agonizaba, Mourinho movió el banquillo sacando a Espí y Endrick y volvió a revertir el momento más complejo. Una acción de Bellingham, al contragolpe, la siguió Mbappé y la remató Carlos como ya hizo ante el Espanyol en Cornellà. Tres puntos importantísimos al bolsillo. Y ahora viene el derbi madrileño en el Metropolitano. La primera gran prueba al proyecto de Mou.





