Tres partidos de Liga han bastado para volver a ver al Jude Bellingham que deslumbró al mundo en su primer año como madridista. Fue fundamental en Cornellà ante el Espanyol y Real Sociedad – dando goles y asistencias – y su estallido llegó ante el Málaga. Ha vuelto a su «prime» y Mourinho, de manera definitiva, lo ha conseguido con un «reset» al de Birmingham.
«He pactado con Jude que mi modo de ver el fútbol es que no quiero verle defender como segundo lateral izquierdo, que lo había hecho muchas veces. En el partido que ganamos con el Benfica al Madrid en la Champions, explotamos mucho esa circunstancia», dijo Mou tras el partido. Y es la realidad de lo «encorsetado» que se veía, tanto con Xabi como con Arbeloa, especialmente, que tampoco terminó de encontrar sitio para el inglés.

En el Da Luz – en ese 4-2 del Benfica al Real Madrid – jugó como segundo lateral y estuvo mucho más alejado de la zona de peligro y que, ahora, vuelve a ser su zona de confort (como lo fue en su primer año o en el Mundial con Inglaterra).
Bellingham lleva 11 goles/asistencias en 12 partidos y ya rinde a nivel «superstar» ganándose al Bernabéu que en su día le pitó en el curso pasado y que se ha vuelto a enamorar de su juego.

«Me siento más libre, juego con más libertad para moverme, para ir arriba y abajo dependiendo de lo que necesitemos. Me estoy divirtiendo mucho. Realmente estoy disfrutando de mi fútbol y por eso estoy rindiendo bien», reafirmó Jude. Y los números le dan la razón. Es el líder del vestuario, no se arruga y el Real Madrid de Mou juega a lo que quiere Bellingham.




