El Real Madrid se presentaba en una nueva temporada de fútbol al Santiago Bernabéu con los ánimos renovados. Con Mourinho, un carrusel de fichajes y olvidando rencillas del pasado. Ovación cerrada para todos los actores implicados. Hubo tiempo, a su vez, para homenajear a los campeones del mundo (Cucurella y Oyarzabal) y para dar un sentido recuerdo a los madridistas fallecidos durante la pasada temporada. En el Bernabéu hubo mucho prolegómeno y poco fútbol. La exhibición llegó en el segundo tiempo.
El encuentro empezó prácticamente sin ocasiones y con Bellingham siendo el más destacado mostrando esa versión que deslumbró en el Mundial con Inglaterra. Sin embargo, la Real Sociedad llegaba con facilidad y el equipo mostraba fragilidad, además de falta de ideas. Tanto fue así que José Mourinho puso a calentar a cinco futbolistas y mandaba un aviso al propio vestuario: el que no trabaja, al banquillo.
Y tras ese aviso llegó el 1-0, obra de Mbappé. El de Bondy remataba una buena conducción y un pase filtrado de Fede Valverde para poner el primer tanto del encuentro. Pese a ello, el marcador al descanso fue de 1-1 ya que Sucic lo empató en un error de bulto de Carreras que dejó espacio al delantero croata fallando en el «tacklin».
Mourinho tuvo muy claro que tenía que sacar a Cucurella y quitar a Carreras. El cambio hizo efecto ya que «Cucu» buscó a Kylian y tuvo una gran oportunidad. A la siguiente, de sus botas nació un pase para Bellingham que pone la jugada en otra órbita y se la da al francés para anotar el doblete y poner el 1-2 en el minuto 59 de partido.
Jude sería también protagonista total del 3-1. Se lo apuntaron oficialmente a Vinicius, pero lo hizo todo el de Birmingham. Conducción, presión, brega y pase. Todo suyo, a lo «superstar» para entregársela a Vini y que el de Río de Janeiro la embocase dentro de la portería de Remiro.

Vinicius sí que fue protagonista en la jugada del 4-1, con relación directa en la acción, brindándole a Mbappé su hat trick y poniendo el cuarto en el electrónico del Bernabéu. Pudieron ser cinco si llega a valer el tanto anulado a Brahim por fuera de juego de Espí. Primer test (muy) superado para la BVM de José Mourinho.




