El Atlético de Madrid empató en casa frente al Villarreal (2-2) en un partido marcado por la pitada del año a Julián Álvarez. El argentino abandonó el césped antes de tiempo y ni se quedó para agradecer el apoyo a los aficionados.
«Dile que se vaya, dile que se vaya de una p*** vez», entonaba el Metropolitano tras ver a Julián Álvarez saliendo al verde desde el banquillo. Explotaban los aficionados desde la llegada del autobús y también en el momento del anuncio del once en megafonía.
Se adelantaron los rojiblancos co gol de Pubill y lo igualaban los groguets de penalti con el tanto de Gerard Moreno.
Los de Simeone, a la postre de quedarse con diez por la roja a Le Normand y ver como Mikautatdze ponía el 1-2, anotaban por medio de Giuliano el 2-2 – cuando el encuentro agonizaba – y salvaba una situación difícil para los suyos.



