Bellingham se confirmó como el mejor mediocentro del mundo. Ha vuelto a su «prime» y con ello dinamitó a la gran revelación del torneo. Sonó el Wonderwall de Oasis. Y la maravilla fue Jude Bellingham.
El Noruega-Inglaterra se presentó como un partido de «cartel» en los cuartos de final del Mundial. Y no decepcionó. Tuvo intensidad, buen fútbol y emoción en el Garden de Miami. El Haaland-Bellingham se lo llevó Jude.
Los noruegos empezaron adelantándose en el partido con uno de los goles del Mundial. Fue obra de Schjelderup para batir a Pickford y poner el 1-0. Tuvieron el 2-0, pero Sorloth no se la dio a Haaland y perdonaron.
Quién perdona la paga. Acto seguido, antes de llegar al descanso, apareció y emergió la figura de Jude Bellingham. Quinto gol en el Mundial y vuelve a brillar siendo llegador a las órdenes de Thomas Tuchel.
Al volver del tiempo de descanso hubo una falta dudosa de Haaland a Elliot previa al 2-1 de Noruega. El árbitro le leyó la matrícula a Erling y anuló su gol en Miami tras acudir al VAR. Una decisión un tanto polémica viendo los hechos y lo que ocurrió, pero que dio vida a la Three Lions.
Hubo prórroga y Jude volvió a estar en esa «zona Bellingham» para matar a Noruega con el 1-2 y firmar su doblete para elevarse a 6 tantos en el Mundial.




